Todo lo que necesita saber para su recuperación exitosa. Cuidados, ejercicios progresivos en 3 fases, y guía completa posquirúrgica diseñada por su cirujano ortopedista.
Proteja su rodilla, controle la inflamación y favorezca la maduración del injerto. Estos cuidados son fundamentales en las primeras semanas después de la cirugía.
Aplique hielo envuelto en tela sobre la rodilla durante 20 minutos cada 2-3 horas las primeras 72 horas. Eleve la pierna por encima del nivel del corazón para reducir la hinchazón.
Use muletas durante 2-4 semanas según indicación del Dr. Balcázar. Carga parcial progresiva: inicie con apoyo ligero y aumente gradualmente según tolerancia.
Según indicación del cirujano, generalmente se usa con bloqueo en extensión para dormir y caminar las primeras semanas. Protege el injerto durante la fase de maduración inicial.
Mantenga la herida limpia y seca durante 10-14 días. No sumerja la rodilla en agua (tina, alberca). El retiro de puntos será entre la semana 2 y 3 en su cita de seguimiento.
Tome sus analgésicos según prescripción. Anticoagulante si fue indicado. No suspenda ningún medicamento sin autorización médica. Evite antiinflamatorios que puedan interferir con la cicatrización del injerto.
No avance de fase si experimenta dolor superior a 3/10. El injerto del LCA necesita tiempo para madurar e integrarse. Respetar las fases protege su injerto y su resultado a largo plazo.
Ejercicios suaves para activar la musculatura, recuperar la extensión completa y prevenir la artrofibrosis. Iniciar desde el día siguiente a la cirugía.
Acuéstese boca arriba con la pierna estirada y una toalla enrollada bajo la rodilla. Presione la parte posterior de la rodilla contra la toalla, contrayendo el cuádriceps. Mantenga 10 segundos y relaje.
Acuéstese boca arriba. Doble la pierna sana con el pie apoyado. Apriete el cuádriceps de la pierna operada y elévela recta hasta 30°. Mantenga 3 segundos y baje lentamente.
Acuéstese boca arriba. Deslice el talón de la pierna operada sobre la superficie hacia los glúteos, flexionando la rodilla. Avance solo hasta donde el dolor lo permita (objetivo: 90° en semana 2). Regrese lentamente.
Acuéstese boca abajo con las piernas estiradas. Flexione la rodilla operada llevando el talón hacia el glúteo. Use la gravedad como asistencia. Mantenga 5 segundos y baje con control.
Fortalecimiento progresivo en cadena cerrada y recuperación de la estabilidad funcional. Avance a está fase solo cuando pueda realizar la Fase 1 sin dolor y tenga extensión completa.
Ajuste la altura del asiento para que la rodilla tenga una ligera flexión al fondo del pedaleo. Comience sin resistencia y aumentela gradualmente. Pedalee de forma suave y continua.
Coloque la espalda plana contra una pared. Deslícese hacia abajo flexionando las rodillas hasta ~60°. Mantenga la posición 10 segundos. Los pies deben estar separados al ancho de los hombros y a unos 50 cm de la pared.
De pie, apóyese en el respaldo de una silla. Elévese sobre la punta de ambos pies. Mantenga 2 segundos arriba y baje con control. Progresión: hacerlo en una sola pierna.
Colóquese frente a un escalón de 15-20 cm. Suba con la pierna operada, empujando desde el talón. Extienda completamente la rodilla arriba. Baje con control con la pierna sana.
Ejercicios de fortalecimiento avanzado, control neuromuscular y preparación para el retorno deportivo. Avance solo cuando la Fase 2 sea indolora y tenga fuerza >70% comparada con la pierna sana.
De pie, apóyese en una silla. Flexione la rodilla operada llevando el talón hacia el glúteo. Mantenga 2 segundos y baje con control. Progresión: añadir peso en tobillera.
De pie sobre la pierna operada. Levante ligeramente la pierna sana. Mantenga el equilibrio 30 segundos. Progresión: cerrar los ojos, superficie inestable (cojín).
De pie, de un paso largo hacia adelante con la pierna operada. Flexione ambas rodillas hasta que la delantera forme ~90°. Empuje desde el talón para volver a la posición inicial.
Coloque una banda elastica alrededor de los tobillos. Flexione ligeramente las rodillas en posición de media sentadilla. De pasos laterales manteniendo tension en la banda. Mantenga las rodillas alineadas con los pies.
A partir de la semana 6-8, cuando la herida este completamente cerrada y el Dr. Balcázar lo autorice, los ejercicios en alberca son una excelente opcion. El agua reduce el impacto articular entre un 50-75%, permitiendo mayor rango de movimiento con menos dolor. Actividades recomendadas: caminar en la parte poco profunda, flexión/extensión de rodilla en el agua y natación con estilo libre (evitar patada de rana).
Cada paciente tiene su propio ritmo, pero aquí está el cronograma general de recuperación después de una Reconstrucción de Ligamento Cruzado Anterior.
Su seguridad es nuestra prioridad. Estos signos y sintomas requieren atención médica.
Respuestas a las preguntas más comunes sobre recuperación post-reconstrucción de LCA.
Herramienta práctica para medir y comunicar su dolor al equipo médico.
Use está escala para comunicar su nivel de dolor al Dr. Balcázar o a su equipo de rehabilitación. Senale la cara que mejor represente como se siente.
Si un ejercicio le causa dolor mayor a 3/10, detenga el ejercicio, descanse y aplique hielo 15 minutos. Si el dolor supera 5/10 en reposo o no cede con medicamento, contacte al Dr. Balcázar.
Sabemos que el proceso de recuperación después de una reconstrucción de LCA puede parecer largo y desafiante. Habra días en que se sienta bien y quiera acelerar, y otros en que la frustración o la ansiedad se presenten. Eso es completamente normal.
Cada paciente recupera a su propio ritmo. No compare su progreso con el de otros. Lo importante es que realice sus ejercicios con consistencia, siga las indicaciones de su equipo médico, y sea paciente con el proceso de maduración del injerto.
El dolor y la limitación que siente ahora son temporales, pero los beneficios de está cirugía —una rodilla estable que le permitira regresar a sus actividades y deportes— son permanentes. Fue una decision valiente operarse.
El Dr. Balcázar y su equipo están con usted en cada paso de este camino. Desde las complicaciones hasta los logros pequeños, estamos aquí para apoyarlo(a).
Cada día que realiza sus ejercicios es un día más cerca de la rodilla estable que merece.
Lee nuestro artículo completo con información sobre diagnóstico, tratamiento y cuándo es necesaria la cirugía.
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